"Oblatus est, quia ipse voluit, et peccata nostra ipse portavit!"

segunda-feira, 30 de maio de 2011

O caótica situação musical da Igreja Católica

Belíssima música. Mas o coro desafina

Um ponto fraco deste pontificado diz respeito à música sacra. A grande visão de Bento XVI não corresponde aos fatos, que diretamente se movem na direção contrária. Um última prova disto: o ostracismo do Pontifício Instituto de Música Sacra.

No artigo abaixo, publicado no "Chiesa - expressonline", Sandro Magister analisa, à luz do recente episódio envolvendo um instituto romano, o caótico estado da música sacra católica. A comparação é entre o atual pontificado e a glória do passado, e não entre o atual e o do Beato João Paulo II. No Brasil, é bastante difícil compreender a avaliação de Magister já que, entre nós, é quase absolutamente existente a simples música sacra católica, quiçá a gloriosa.

Espero que a língua castelhana não seja um empecilho à leitura do artigo; traduzo apenas algumas palavras menos conhecidas. Os negritos são meus.

ROMA, 30 de mayo de 2011 – Hace un siglo Pío X fue veloz como un rayo. Apenas tres meses después de su elevación al papado promulgó el motu proprio "Tra le sollecitudini": el manifiesto que arrinconó [pôs de lado] las "canciones populares" en las iglesias y signó un renacimiento de la gran música litúrgica, gregoriana y polifónica.

Y poco después, en 1911, creó en Roma la escuela superior que culminó tal renacimiento: lo que hoy se llama Pontificio Instituto de Música Sagrada, que está celebrando su siglo de vida con un grandioso congreso internacional de musicólogos y músicos.

También Benedicto XVI es un Papa de reconocida competencia musical, mucho más que la de su santo predecesor. Sobre la música en general y sobre la música sagrada ha dicho y escrito cosas memorables y geniales.

Pero a diferencia de Pío X, con el actual Papa las palabras no han sido acompañadas por los hechos.

Más que hacer renacer, Benedicto XVI ha tolerado que se desmejore [que se torne pior] lo que había sido la gloria musical de las liturgias pontificias: el coro de la Capilla Musical Pontificia Sixtina. Cuando el coro fue decapitado en 1997 con la expulsión de su valiosísimo maestro, Domenico Bartolucci, a cargo de la dirección de las ceremonias del papa Karol Wojtyla, el entonces cardenal Joseph Ratzinger fue el único alto dirigente de la curia que asumió su defensa.

Como Papa, en el 2010, ha hecho cardenal a Bartolucci. Pero jamás hasta hoy lo ha recibido en audiencia, ni jamás apeló a él para pedirle luces, por ejemplo, sobre el nombramiento del nuevo director de la Capilla Musical Pontificia Sixtina: nombramiento que ha caído luego, en el mismo 2010, sobre un personaje, don Massimo Palombella, evidentemente no a la altura del cargo.

No sólo eso. Como cardenal, Ratzinger solicitó la creación de un organismo pontificio dotado de autoridad sobre todo lo que concierne a la música sagrada en el orbe católico: organismo del que la curia vaticana es privada, con lo cual se deja espacio a desordenes y confusiones.

Pero como Papa no ha hecho nada de ese antiguo propósito suyo.

Para marcar mejor a fuego esta distancia entre las palabras y los hechos basta volver – en lo que se refiere a las palabras – al tercero de los tres discursos capitales del pontificado de Benedicto XVI: el del 12 de setiembre de 2008 en el Collège des Bernardins, de París, (tercero luego del dirigido a la curia romana el 22 de diciembre de 2005 y del pronunciado en Ratisbona el 12 de setiembre de 2006).

En el Collège des Bernardins el Papa Ratzinger dijo, entre otras cosas:


"Para orar con la Palabra de Dios el sólo pronunciar no es suficiente, se requiere la música. Dos cantos de la liturgia cristiana provienen de textos bíblicos, que los ponen en los labios de los Ángeles: el 'Gloria', que fue cantado por los Ángeles al nacer Jesús, y el 'Sanctus', que según Isaías 6 es la aclamación de los Serafines que están junto a Dios. A esta luz, la Liturgia cristiana es invitación a cantar con los Ángeles y dirigir así la palabra a su destino más alto. [...] De ahí se puede entender la seriedad de una meditación de san Bernardo de Claraval, que usa un dicho de tradición platónica transmitido por Agustín para juzgar el canto feo de los monjes, que obviamente para él no era de hecho un pequeño matiz, sin importancia. Califica la confusión de un canto mal hecho como un precipitarse en la 'regio dissimilitudinis', en la 'zona de la desemejanza', [...] en un alejamiento [afastamento] de Dios en el hombre que ya no lo refleja y así se hace desemejante no sólo de Dios, sino también de sí mismo, del verdadero ser hombre. Es ciertamente drástico que Bernardo, para calificar los cantos mal hechos de los monjes, emplee esta expresión, que indica la caída del hombre alejado [afastado] de sí mismo. Pero demuestra también cómo se toma en serio este asunto. Demuestra que la cultura del canto es también cultura del ser y que los monjes con su plegaria [oração] y su canto han de estar a la altura de la Palabra que se les ha confiado, a su exigencia de verdadera belleza. De esa exigencia intrínseca de hablar y cantar a Dios con las palabras dadas por Él mismo nació la gran música occidental. No se trataba de una 'creatividad' privada, en la que el individuo se erige un monumento a sí mismo, tomando como criterio esencialmente la representación del propio yo. Se trataba más bien de reconocer atentamente con los 'oídos del corazón' las leyes intrínsecas de la música de la creación misma, las formas esenciales de la música puestas por el Creador en su mundo y en el hombre, y encontrar así la música digna de Dios, que al mismo tiempo es verdaderamente digna del hombre e indica de manera pura su dignidad".

Pues bien, ¿qué es lo que en los hechos se corresponde con esta altura sublime de la visión papal?

El pasado 1 de mayo, la Misa de beatificación de Juan Pablo II fue observada por muchos millones de personas en todo el mundo. Desde el punto de vista litúrgico, esa Misa ha sido un modelo, como lo son todas las misas celebradas por Benedicto XVI, pero no lo ha sido desde el punto de vista musical. Los dos Coros que la han acompañado, respectivamente dirigidos por don Palombella y por monseñor Marco Frisina, hicieron pensar precisamente en el "canto feo" y en el "canto mal interpretado" condenados por san Bernardo, en el discurso del Papa que acabamos de citar.

Y así como para san Bernardo la mala música de su tiempo "no era de hecho un pequeño matiz, sin importancia", de la misma manera la inadecuación de la música litúrgica interpretada hoy en Roma en las misas papales tiene efectos graves: no puede más que servir de mal ejemplo para todo el mundo.

Ha tenido fáciles motivos, en los días pasados, uno de los más afamados directores de orquesta, el maestro Riccardo Muti, para invocar por enésima vez que "se vuelva en las iglesias al gran patrimonio musical cristiano" y se dejen de lado las "canciones populares".

Afortunadamente, no faltan en el mundo lugares donde la música litúrgica es ejecutada en forma acorde a la liturgia misma y cualitativamente elevada.

Ha impresionado, por ejemplo, la eminente calidad del coro que acompañó las vísperas celebradas por Benedicto XVI el 17 de setiembre de 2010 en la abadía de Westminster, con una maravillosa fusión entre fragmentos antiguos y modernos.

Y también en Roma no sería imposible elevar la calidad de los cantos que acompañan las liturgias papales, si sólo se tuviese la voluntad de repartir de nuevo y se pusiese la confianza en hombres competentes que tengan la misma visión del Papa sobre la música litúrgica.

El lugar en el que esa visión está más viva y presente en Roma es precisamente el Pontificio Instituto de Música Sagrada, que en estos días celebra su centenario, con su director monseñor Valentino Miserachs Grau.

Pero increíblemente, en la curia vaticana se hace de todo, excepto valorizar a los hombres y a las orientaciones de este Instituto. Más bien parece que se hace de todo para boicotearlo.

El pasado 14 de marzo el arzobispo Fernando Filoni, en ese entonces secretario sustituto de Estado, había asegurado por escrito que el Papa había "acogido benignamente el pedido de una audiencia pontificia y de una carta apostólica" con ocasión de las celebraciones del centenario.

En efecto, en la invitación para el congreso el Instituto estampó también el anuncio de la audiencia con el Papa.

Pero luego, a pocos días de la apertura del congreso y con las invitaciones ya entregadas, la prefectura de la Casa Pontificia hizo saber que la audiencia no estaba programada, y ni siquiera había una carta apostólica.

En lugar de ello, el Papa simplemente habría enviado un mensaje, en la forma de carta al cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica y, en consecuencia, gran canciller del Instituto.

Esto es lo que aconteció la mañana del jueves 26 de mayo, día de la apertura del congreso. Pero con una bofetada más. A diferencia de todos los otros mensajes papales de este tipo, éste no fue dado a conocer públicamente por la sala de prensa de la Santa Sede, ni tampoco fue citado por la Radio Vaticana.

Y no ha terminado. "L'Osservatore Romano" editado en la tarde del mismo día ignoró totalmente tanto la apertura del congreso del centenario como el mensaje del Papa. Ni una línea. Pero por el contrario, había en las páginas dedicadas a la cultura, un artículo que hacía referencia a un concierto ofrecido a Benedicto XVI al día siguiente, por el presidente de la República de Hungría, con música de Ferenc Liszt...

La prefectura de la Casa Pontificia ha hecho saber también que no será concedida una audiencia papal al Pontificio Instituto de Música Sagrada, ni siquiera en los próximos meses, como parte de los festejos del año del centenario.

Es evidente ahora que Benedicto XVI, al seleccionar drásticamente los propios compromisos, ha renunciado a actuar y a tomar decisiones en el campo de la música sagrada.

Pero es también hasta ahora demasiado evidente, en este punto, que quien decide en su lugar en este campo – tanto en la Secretaría de Estado como en la prefectura de la Casa Pontificia o en otro lugar – obra muchas veces en modo diferente e inclusive contrastante con la que es la visión del Papa.

Planteada [apresentada] esta divergencia, resulta incomprensible por qué el papa Benedicto XVI la tolera.

En otras palabras, resulta incomprensible por qué él ha decidido renunciar a pocas y simples decisiones operativas que estaban y están en plena disponibilidad, en un campo como éste que él juzga crucial y sobre el cual tiene ideas clarísimas. Y por qué ha dejado tales decisiones en hombres que, visto lo que hacen, ciertamente no lo ayudan en su esfuerzo de devolver luz y "esplendor de la verdad", también musical, a la liturgia católica.


sábado, 28 de maio de 2011

Entrevista com o Vigário Apostólico de Phnom-Penh (Camboja)

Camboja - Uma Igreja renascendo das cinzas

O Camboja ainda carrega as feridas do Khmer Vermelho - um regime brutal [comunista] que governou de 1975 a 1979 em que morreram cerca de 2 milhões de pessoas. Eis a elite cultural: os médicos, os advogados, os professores e as autoridades eclesiásticas. Hoje, o Camboja conta com 14 milhões de habitantes, dos quais 96% são budistas e os cristãos chegam a pouco mais que 1% da população.

O bispo Dom Oliver Michel Marie Schmitthaeusler nasceu em 1970 em Estrasburgo (França). Depois de sua ordenação em 1998, foi para o Camboja como missionário. Em março de 2010, foi ordenado bispo e empossado como Vigário Apostólico coadjutor de Phnom-Penh, capital do Camboja.

Excelência, o senhor foi recentemente nomeado bispo da capital Phnom-Penh. Qual foi sua reação inicial? Foi um choque?

Fiquei surpreso e receoso porque era muito jovem. Tinha apenas 39 anos - talvez àquela altura o bispo mais jovem do mundo. Eu me sentia como Jeremias: "Senhor, eu sou tão jovem. O que posso fazer?" E então me lembrei de Maria que disse: "Eis a serva do Senhor", e então aceitei a nomeação.

Excelência, o senhor vive há 13 anos no Camboja. O senhor escolheu ir para o Camboja ou foi convidado a ir pela Missão Estrangeira de Paris (MEP), a ordem religiosa que envia missionários para a Ásia?

De fato, sou membro da Missão Estrangeira de Paris e recebi a comunicação quando me ordenei diácono. O Superior Geral anunciou para todos depois de minha ordenação: "Olivier, você vai para o Camboja".

O senhor sentiu medo?

Fiquei surpreso e, ao mesmo tempo, feliz. Estive no Japão por 3 anos como seminarista. Eu amo a Ásia e quando recebi esta missão, fiquei feliz de ir para o Camboja.

O senhor trabalhou por 10 anos em paróquias rurais. O que o senhor aprendeu dos cambojanos?

Foi uma experiência maravilhosa para mim, especialmente nos lugares em que estive. Era uma igreja muito pequena. Quando cheguei havia apenas um cristão. Começamos tudo do zero. Construímos a igreja e organizamos um grupo de jovens. Tivemos o primeiro batismo em 2003 - temos agora um total de 98 pessoas batizadas e 35 catecúmenos que serão batizados no próximo ano. Começamos também uma pequena escola - um jardim-da-infância e uma de ensino médio. Temos também um centro de tecelagem de seda. O povo Khmer é muito amigável e eles me acolheram de braços abertos. Foi uma ótima experiência para minha vida sacerdotal. Ser muito difícil para mim ter de partir.

O povo cambojano é 96% budista. Qual foi a reação das vilas vizinhas quando o senhor começou a evangelizar? Eles foram receptivos ao fato de que de repente havia uma vila cristã incipiente entre eles?

Nesta vila somos muito felizes; Deus está conosco. As pessoas nos aceitam muito bem porque temos um jardim-da-infância e os pais, todos budistas, mandam seus filhos para nossa escola. Também temos algo parecido a um grupo de escoteiros e toda manhã de domingo temos mais de 300 crianças que frequentam uma hora de formação.

E os pais não temem que seus filhos se convertam?

Temos feito isto há mais de seis anos e a cada ano o número aumenta, então penso que isto seja um bom sinal. Começamos uma nova paróquia a cerca de 40 km de distância e inicialmente tivemos problemas, especialmente entre os jovens.

Por que?

Por dois anos, com microfones e megafones, dos pagodes [templos budistas] eles davam algumas informações equivocadas sobre a Igreja Católica, dizendo que se as crianças fossem para a Igreja Católica elas não obteriam autorizações para o casamento nem receberiam auxílio de algumas ONGs. No Natal de 2006, convidamos todos os avós da vila. Eles ficaram muito felizes e perceberam que a Igreja Católica é muito receptiva e recebe a todos. Tornamo-nos bons amigos. Há também algo interessante, nesta vila, a cada domingo eu tenho de 10 a 20 pessoas da comunidade budista que vêm à Igreja para ver o que estamos fazendo. Eles assistem à Missa e ouvem a homilia. A relação é muito interessante.


A cultura é fortemente budista. Ser um Khmer é ser budista e abraçar outra fé é um anátema ao ser Khmer - uma rejeição à própria cultura ou identidade. Isto está correto?

Penso que no Camboja, durante os quatro anos de terror do Khmer Vermelho sob Pol Pot, tudo foi destruído: cultura e toda forma de religião, incluindo budismo e catolicismo. E então durante os 10 anos de ocupação vietnamita comunista, pós-Khmer Vermelho, novamente nenhuma forma de religião era permitida. Ao longo dos últimos 20 anos, os cambojanos começaram a reconstruir suas tradições e práticas religiosas e agora, penso, as pessoas estão mais abertas que antes. Isto é muito benéfico especialmente para a Igreja Católica. Quando os jovens se tornam cristãos, por exemplo durante o batismo, convidamos seus pais e avós para participarem. Há dois anos tivemos um funeral. Um funeral é muito importante para os budistas e eles têm a percepção que os católicos não estão muito interessados nos mortos e que não têm respeito pelos mortos, especialmente pelos pais mortos. Eles estavam esperando para ver o que eu faria durante as exéquias. Eles ficaram muito impressionados com o que viram. Eu segui suas tradições exequiais, incluindo os sete dias de velório da tradição budista. Eu tentei convencê-los de que nós católicos não rejeitamos os mortos, de que rezamos pelos mortos e de que acreditamos na Ressurreição e a esperamos. Foi uma oportunidade para testemunharmos Cristo e uma oportunidade para os budistas verem o que fazemos.

O que leva um budista a abraçar a fé e se tornar cristão?

Começamos com os jovens. Os jovens são missionários muito eficientes; porque meus amigos vão á igreja, eu também gostaria de ir à igreja mesmo que não compreenda plenamente o que a igreja realmente é. Esta é a primeira fase. A segunda fase é a descoberta da caridade. Nós temos obras caritativas em todas as nossas igrejas. É a caridade dos católicos extensiva a todos, não apenas aos próprios católicos, mas a todos indistintamente, especialmente aos pobres. É disto que eles são testemunhas e a isto eles são eventualmente atraídos - a abrir seus corações e amar a todos. A terceira fase, que é muito importante, é o encontro com Jesus. Isto, entretanto, leva tempo porque é uma nova experiência, mas através da oração e da leitura da Bíblia, eles então conhecem Jesus. É um processo gradativo. Recebemos frequentemente muitos jovens e na minha igreja temos cerca de cem deles todos os domingos, sendo mais de 60 budistas. Destes 60, de 20 a 30 continuarão com a formação.

Voltemos ao Khmer Vermelho sob o período Pol Pot. Houve destruição em massa de igrejas bem como completa proibição de práticas religiosas. Como vocês enfrentam este problema hoje?

O período de 1975 a 1979 foi caracterizado pela destruição em massa de propriedades eclesiásticas e pela morte de padres e religiosos. Tivemos dois bispos mortos; um foi morto e outro morreu de uma enfermidade - o primeiro bispo Khmer na história do Camboja - sem esquecer que dois milhões de pessoas Khmer também morreram. Os missionários começaram a regressar em 1989, o primeiro em mais de 30 anos. A primeira celebração foi na Páscoa e havia cerca de 1500 pessoas Khmer na assistência; alguns recém-convertidos, porque os missionários foram muito ativos nos campos de refugiado na fronteira com a Tailândia, e alguns já eram católicos antes do regime de Pol Pot. A nova Igreja Católica no Camboja começou com 1500 Khmer.

O senhor agora está a reconstruir não somente uma comunidade, como também a infraestrutura. Como isto está acontecendo?

Em Phnom-Penh temos apenas uma igreja, a qual era um seminário menor antes de Pol Pot. Nós a compramos há 20 anos e se tornará a igreja principal de Phnom-Penh. Temos uma outra que construímos há 4 anos, mas eu sou um bispo sem Catedral, porque a Catedral de Phnom-Penh foi destruída em apenas uma semana de ocupação do Khmer Vermelho em 1975. Então estamos ainda num processo. Há também uma revitalização da vida cristã. No ano passado, fizemos uma avaliação dos últimos 20 anos de evangelização de 1989 a 2009, e se percebeu o desejo das pessoas de terem uma igreja, uma Catedral, e isto é um sinal de esperança. E isto nos mostra que uma presença física é importante.

Quais cicatrizes o senhor vê que ainda permanecem entre o povo no período posterior a Pol Pot?

As cicatrizes começam antes de Pol Pot. Houve uma guerra civil nos anos 70 durante a época de Lon Nol e a ocupação vietnamita depois de Pol Pot. Foi um longo período. Não houve transmissão da tradição cultural, valores e história durante este período, e esta transmissão é muito importante de uma geração a outra. A principal preocupação naquele período era simplesmente sobreviver; procurar comida e abrigo e não havia tempo para transmitir tradições culturais, valores e história. Para os jovens isto é um desafio quando começam a constituir famílias porque eles carecem de um vínculo com sua herança e de conhecimento dela. No Camboja, 60 % da população tem menos de 20 anos e não têm conhecimento da guerra civil, do regime de Pol Pot e mesmo de sua própria cultura. Sendo assim, este é um grande desafio para o governo e para a Igreja igualmente.

Qual é a prioridade particularmente à luz desta questão?

No Camboja, educação é a prioridade. Os recursos humanos foram destruídos e agora eles têm de reconstruir tudo. É também uma prioridade da Igreja Católica porque a educação é parte da formação e para mim, ao começar uma nova missão na Diocese de Phnom-Penh, a educação é uma prioridade porque estamos agora vivendo com a primeira geração de cristãos. Eles foram batizados há 20, 10, 5 anos e a educação é um meio que eles têm de aprofundar suas raízes cristãs e culturais, para ajudá-los a se tornarem líderes na Igreja e em suas famílias, e a constituir famílias cristãs melhores. Temos agora dois seminaristas, o que é muito, porque somos apenas 14 mil cristãos, e então dois seminaristas é uma boa média. Precisamos formar boas famílias cristãs a fim de encorajar as vocações. O primeiro foco, portanto, é a formação e a educação em geral. Começamos com um jardim-da-infância e agora temos cerca de 25 deles na diocese. Temos também uma escola técnica na tradição de Dom Bosco.

E o processo de reconciliação após o terrível período em que 2 milhões de pessoas foram assassinadas?

A maioria das pessoas não pensa nem está interessada nisto; reconciliação é um conceito apenas nosso. A vida, para a maioria do povo Khmer, é difícil e eles estão focados em ganhar a vida. Eles miram o futuro e não o passado.

Então não há uma preocupação da Igreja Católica em enfrentar a questão?

Tentamos fazê-lo através de nossos meios de comunicação social. No ano passado tivemos um encontro com um dos juízes internacionais e nos concentramos num encontro com católicos que sobreviveram durante aquele período. Também no ano passado, em nossa escola secundária católica, tivemos um dia em que falamos sobre o período do Khmer Vermelho. Convidamos sobreviventes para falar. Fomos então a um memorial, chamado campos da morte. Rezamos com monges e sacerdotes. Tentamos, pouco a pouco, manter a memória daquela época trágica porque penso que isto seja importante, para que não nos esqueçamos, e isto é um desafio para o país, porque evidentemente não podemos nos esquecer disto.

Eu soube que o rei assistiu à Missa de Réquiem do Papa João Paulo II. Como é a relação com o governo hoje?

A relação é boa, especialmente entre o governo e a Igreja Católica. Há um ministro para o culto e a religião, como em todos os demais países comunistas. Fui Vigário Geral da diocese de Phnom-Penh durante três anos e tenho boas relações com o governo e somos sembre bem recebidos.

Não é tudo fácil, entretanto. O senhor não pode fazer visitas de porta-em-porta. Como isto atinge o trabalho de evangelização, já que não se pode visitar as famílias nas vilas?

Não é bem assim. Não podemos ir de porta-em-porta como os mórmons, nem podemos usar o sistema público para proselitismo. Posso entender isto. Alguns protestantes usam grande pôsteres com citação de algumas passagens bíblicas e isto não é permitido. Eu posso visitar famílias na vila sem restrições. Nós explicamos o que é a fé católica ao governo e sempre usamos o termo Católicos e não Cristãos.

O que provoca uma reação tão negativa do governo quando uma determinada seita cristã ou protestante se estabelece?

Há muitas seitas cristãs no Camboja e o governo tem dificuldade de entender quem é quem. Eles estão satisfeitos conosco porque temos uma estrutura clara: o Papa, os bispos e os padres.

Esta reação negativa se deve também ao agressivo proselitismo de algumas seitas?

Sim, está é uma das razões. Eu lhes darei um exemplo muito concreto: no ano passado eu solicitei a cidadania cambojana. Fui ao Ministério do Interior para uma entrevista. Expliquei-lhes que eu era um padre da Igreja Católica. O entrevistador estava furioso com os cristãos. Ele não entendia a diferença entre os católicos e os outros. Ele disse: "Seu grupo escreveu num muro que vocês têm de odiar Buda para estar com Jesus". Declarações como esta são muito destrutivas especialmente na mente de não cristãos e temos muitos casos como este. Não quero dizer que todos são agressivos e críticos a tudo o que seja cambojano ou Khmer, mas isto às vezes torna difícil mencionar que nós - Católicos - somos Cristãos.

Quais seriam as necessidades atuais de seu país e da Igreja Católica?

A necessidade de formação e ajudar nosso povo a encontrar-se com Deus; isto é muito importante. Encontrar tempo para rezar em silêncio, para ter uma relação com Jesus e com Deus - este é um grande desafio num país budista.

Esta entrevista foi conduzida por Mark Riedemann para "Where God Weeps", um programa semanal para rádio e televisão produzido pela "Catholic Radio and Television Network" em conjunção com a associação caritativa católica internacional "Ajuda à Igreja que sofre".

Tradução: OBLATVS

sexta-feira, 27 de maio de 2011

Últimas

Concluímos ontem a Semana de Liturgia da  Paróquia de São João Batista do Capão. Espero que os benefícios se verifiquem no futuro próximo. Tratamos, nestes dias, do Ano Litúrgico, da Liturgia dos Sacramentos e dos Sacramentais e da Liturgia da Santa Missa.

Volto-me agora para a comemoração dos 60 anos de sacerdócio do Papa Bento XVI, cuja programação apresento em circular aos meus paroquianos. Brevemente a publicarei aqui. 

quarta-feira, 25 de maio de 2011

A Tiara de Bento XVI

Bento XVI foi presenteado, na audiência geral desta quarta-feira, com uma tiara feita especialmente para ele. A tiara é uma criação de uma oficina de cristãos ortodoxos de Sófia na Bulgária, Liturgix.


Uma pequena delegação de Católicos e Ortodoxos da Bulgária, em peregrinação a Roma, ofereceram o presente ao Papa em nome da unidade cristã.





terça-feira, 24 de maio de 2011

Uma semana intensa

Ontem, na Paróquia do Sagrado Coração de Jesus da Riachuelo, dei a primeira palestra do Simpósio Anual de Liturgia. Detive-me sobre a Liturgia da Palavra na Santa Missa. Dando continuidade ao Simpósio, o Revmo. Pe. Francis Constantino, Mestre em Liturgia pela Santa Croce, falará hoje sobre a Palavra de Deus no Ordinário da Missa e nas Orações Eucológicas.

Estarei, a partir de hoje até quinta-feira, na Paróquia de São João Batista, no Capão. A convite do Revmo. Pároco, serei o conferencista da primeira Semana de Liturgia daquela recém-criada paróquia.

Para encerrar a semana, atendo a um convite para celebrar e pregar na Novena de Santa Maria, em Santa Maria de Campos.

Sábado é dia de voltar à rotina paroquial, pois me esperam seis missas dominicais.

Se houver algo de novo sob o sol, espero ter tempo de postar.

Jornada Mundial de Oração pela Igreja na China

Hoje celebra-se a Jornada Mundial de Oração pela Igreja na China, instituída pelo Papa Bento XVI. Rezemos um terço a Nossa Senhora de Sheshan, Imperatriz da China, pelos cristãos e pastores daquele país-continente que vivem sob a tirania do comunismo.



ORAÇÃO A NOSSA SENHORA DE SHESHAN
Papa Bento XVI

Virgem Santíssima, Mãe do Verbo encarnado e Mãe nossa,
venerada com o título de «Auxílio dos cristãos» no Santuário de Sheshan,
para o qual, com devoto afecto, levanta os olhos toda a Igreja que está na China,
vimos hoje junto de Vós implorar a vossa protecção.

Lançai o vosso olhar sobre o Povo de Deus e guiai-o com solicitude materna
pelos caminhos da verdade e do amor, para que, em todas as circunstâncias,
seja fermento de harmoniosa convivência entre todos os cidadãos.

Com o «sim» dócil pronunciado em Nazaré, Vós consentistes
que o Filho eterno de Deus encarnasse no vosso seio virginal
e assim desse início na história à obra da Redenção,
na qual cooperastes depois com solícita dedicação,
aceitando que a espada da dor trespassasse a vossa alma,
até à hora suprema da Cruz, quando no Calvário permanecestes
de pé junto do vosso Filho, que morria para que o homem vivesse.
Desde então tornastes-Vos, de forma nova,
Mãe de todos aqueles que acolhem na fé o vosso Filho Jesus
e aceitam segui-Lo carregando a própria Cruz sobre os ombros.

Mãe da esperança, que na escuridão do Sábado Santo caminhastes,
com inabalável confiança, ao encontro da manhã de Páscoa,
concedei aos vossos filhos a capacidade de discernirem em cada situação,
mesmo na mais escura, os sinais da presença amorosa de Deus.

Nossa Senhora de Sheshan, sustentai o empenho de quantos na China
continuam, no meio das canseiras diárias, a crer, a esperar, a amar,
para que nunca temam falar de Jesus ao mundo e do mundo a Jesus.

Na imagem que encima o Santuário, levantais ao alto o vosso Filho,
apresentando-O ao mundo com os braços abertos em gesto de amor.
Ajudai os católicos a serem sempre testemunhas credíveis deste amor,
mantendo-se unidos à rocha de Pedro sobre a qual está construída a Igreja.

Mãe da China e da Ásia, rogai por nós agora e sempre.
Amém.

sábado, 21 de maio de 2011

Bispo blogueiro é nomeado Núncio na Ucrânia

O Santo Padre acaba de nomear o excelente bispo Dom Thomas Edward Gullickson como Núncio Apostólico na Ucrânia. Até então, o arcebispo era Núncio Apostólico in Trinidade e Tobago, Antígua e Barbuda, Bahamas, Barbados, Dominica, Jamaica, Grenada, Guiana, Saint Kitts e Nevis, Santa Lúcia, São Vicente e Granadinas, Suriname e Delegado Apostólico nas Antilhas.

Dom Gullickson tem 60 anos. Nascido em Sioux Falls, no estado americano de South Dakota, é sacerdote há 35 anos e foi nomeado bispo há apenas 6 anos. Desde então desempenha a função de embaixador pontifício nas ilhas caribenhas.

O núncio é também blogueiro. É o autor do blog Island Envoy, o qual figura na lista dos blogues indicados por OBLATVS. Entre os textos do arcebispo, merecem destaque aqueles sobre matéria litúrgica, em que revela total sintonia com o magistério do Sumo Pontífice.

A nunciatura na Ucrânia ganhou importância a partir do momento em que as relações com a Igreja Ortodoxa Russa ganharam prioridade no pontificado de Bento XVI. Tais relações, tão vitais para o futuro da Europa, só avançarão se se resolver a "questão ucraniana". Os ortodoxos ucranianos dependentes do Patriarcado de Moscou se ressentem daquilo que consideram uma injustiça cometida contra eles pelos católicos. Depois da queda do comunismo, igrejas que haviam sido tomadas dos católicos lhes foram devolvidas, deixando alguns ortodoxos sem lugar de culto. Ademais, o Patriarcado de Moscou considera a Ucrânia seu território canônico, não admitindo a existência de um patriarcado ortodoxo local e constantemente reclamando de proselitismo da parte dos católicos. Os católicos orientais do país só não foram elevados a Patriarcado porque esbarram na resoluta oposição do Patriarcado de Moscou, embora não cansem de pedir à Santa Sé que lhes dê o status canônico que corresponde à sua grandeza.

O último núncio da Ucrânia, o esloveno Dom Jurkovic, fizera um trabalho tão satisfatório neste campo que foi transferido para a Nunciatura na Federação Russa, não sem consultas prévias com o Patriarcado de Moscou. Restava saber quem o substituiria em seara tão delicada. A nomeação de Dom Gullickson demonstra a confiança que Bento XVI deposita nele para uma missão que o Papa considera tão importante.

sexta-feira, 13 de maio de 2011

O outro lado da estória do ordinariato canadense

Padre Christopher Phillips é um ex-anglicano, pároco da Paróquia Our Lady of Atonement, em San Antonio no Texas. Ele é o fundador da primeira paróquia de Uso Anglicano nos Estados Unidos sob a Provisão Pastoral do Papa João Paulo II. Tal provisão permitiu aos clérigos e aos fiéis do ramo americano do anglicanismo (The Episcopal Church), uma vez convertidos à fé católica, manterem aspectos de sua "tradição" anglicana, entre os quais uma liturgia própria.

Faço toda esta apresentação para mostrar as credenciais do Pe. Phillips. Ele nos dá outra versão de uma estória contada aqui, (Anglicanos insatisfeitos com exigências para ordinariato canadense), envolvendo o delegado para implementação da Anglicanorum coetibus no Canadá, Dom Thomas Collins [foto], e o ramo canadense da TAC. Segundo ele, a  estória correta - the straight story.

Canadá - a estória correta
Fr. Christopher Collins

Muitos blogues têm se agitado com as notícias sobre o fato de os preparativos para o Ordinariato no Canadá terem sido "interrompidos", da parte dos Católicos Anglicanos [ACCC - Anglican Catholic Church of Canada]. Alguns blogueiros noticiaram incorretamente que esta decisão foi tomada pela Santa Sé; outros tentaram argumentar que a ACCC estava reconsiderando a coisa toda. Nada disto é verdade.

Usando e-mails "vazados", coisas de todo tipo têm sido noticiadas, inclusive tais como "todas as paróquias da ACCC deverão ser fechadas", "os fiéis da ACCC deverão frequentar as paróquias territoriais católicas, onde serão catequizados" e a lista continua, com uma medida soando mais draconiana que a outra.

O arcebispo Dom Collins telefonou-me depois que isto apareceu na mídia e nos blogues, de modo que eu tive a oportunidade de perguntar-lhe diretamente a respeito destas coisas. Ele realmente deu aquelas ordens? Foram elas apresentadas aos membros da ACCC com sua aprovação?

A resposta curta é "não". Ele disse-me com muita franqueza que jamais passou-lhe pela cabeça sugerir que as paróquias da ACCC fossem fechadas. Ele não tem intenção em absoluto de dizer aos que se destinam ao Ordinariato que eles devem frequentar a paróquia católica local. Ele tem consciência de que as pessoas estão sendo catequizadas agora, e isto seguirá acontecendo, com os padres conselheiros disponíveis para ajudar. Não é intenção do arcebispo que os padres conselheiros assumam o controle. Falamos sobre a preparação do clero. Se há algum que necessite de estudos adicionais, haverá programas para isto, levando em conta circunstâncias individuais e responsabilidades pessoais. Os clérigos não serão rejeitados simplesmente porque precisam de estudos suplementares. No que toca às propriedades, o arcebispo declarou sem hesitação que definir questões de propriedade não é parte de sua função como delegado.

O arcebispo compreende que sua responsabilidade é preparar as coisas para a implementação da Anglicanorum coetibus. Isto é tudo. De fato, muitas das questões pertencerão mais propriamente ao Ordinariato quando ele for erigido, e serão tratadas a longo prazo pelo Ordinário e pelo Conselho de Governo dos Padres. Eu sei que o arcebispo não vê a hora de terminar seu trabalho e ter a Anglicanorum coetibus completamente implementada. Na verdade, é o que queremos todos!

Tradução: OBLATVS

Instrução "Universae Ecclesiae" enfim publicada

Foi publicada hoje a instrução Universae Ecclesiae (UE) da Pontifícia Comissão Ecclesia Dei sobre a aplicação da Constituição Apostólica Summorum Pontificum (SP) do Papa Bento XVI.

Volto então a um tema que suscita caloroso debate e dá azo a variadas conclusões: são o Missal de 1962 e o Missal de 1970 (e os demais Livros Litúrgicos) o mesmo e único Rito Romano?

Na Summorum Pontificum, Bento XVI afirma que são "dois usos do único Rito Romano" (art. 1º) e, na carta aos bispos que acompanha a constituição apostólica, diz que "não é apropriado" falar em dois ritos. Por outro lado, a própria existência da Summorum Pontificum denota o exato contrário. Se o Missal de 1970 é apenas um "uso mais recente" do Missal anterior, ele o teria ab-rogado, como o Missal de 1962 ab-rogou as edições anteriores do mesmo Missal. Se o Missal de 1970 não ab-rogou nunca o Missal anterior, como se afirma no mesmo artigo primeiro, é porque não é o mesmo Rito Romano.

Por que o documento parece contradizer-se?

Penso que estamos diante de duas categorias distintas, ainda que interrelacionadas: a litúrgica e a jurídica. No âmbito litúrgico é impossível afirmar que os dois missais sejam o mesmo Rito Romano. No plano canônico, já que a compreensão de rito não diz respeito apenas à liturgia, são o mesmo Rito Romano porque se encontram no seio da Igreja Romana.

Tudo indica que Paulo VI, que pretendia ab-rogar o Missal anterior, tinha uma compreensão equivocada de sua própria reforma. É provável que visse seu Missal como uma continuidade do anterior. Não é o que pensa Bento XVI, desde os tempos em que foi constituída uma comissão cardinalícia para julgar se os novos livros litúrgicos haviam ab-rogado os anteriores.

Temos assim, na Summorum Pontificum, um juízo sobre a reforma litúrgica. Reafirmando sua validade e licitude, Bento XVI afirma que a liturgia reformada foi somente em parte renovada. Daí que a reforma, no conjunto e nas partes, foi uma criação ex nihiloNão é bastante, para que tenha havido continuidade, que o Missal de 1970 mantenha alguns elementos do Missal anterior.

É uma nova liturgia, válida e lícita, mas outra! É um Rito Romano, mas outro!

Há evidentemente semelhanças entre os dois ritos, mas semelhanças não fazem um de dois. O Rito Ambrosiano reformado, por exemplo, é bem semelhante ao Rito Romano reformado. São tão parecidos que, certa feita em Milão, eu mesmo não tive dificuldade para celebrar com o Missal Ambrosiano reformado; e são dois ritos distintos. 

Os usos distintos de um mesmo Rito Romano são os antigos missais das ordens religiosas que, aliás, viram seu direito ser reestabelecido na Igreja com a Summorum Pontificum. Dois ou mais usos são perfeitamente coexistentes, já dois ritos são uma espécie de esquizofrenia litúrgica.

Por isso, urge uma verdadeira reforma dos livros de 1970, sobretudo do Missal, se os queremos de fato como mais um uso do mesmo Rito Romano. O próprio Papa Bento XVI acena para isto na carta aos bispos que acompanha a Summorum Pontificum, quando fala de enriquecimento recíproco. Também por isso o Papa Bento XVI expressa claramente seu desejo, na presente instrução, de que o Rito Romano antigo chegue a todos os fiéis, e não apenas a uns poucos saudosistas. Pede aos bispos, inclusive, que formem nas antigas formas litúrgicas os seminaristas. É uma tarefa imensa que se desenvolverá nas próximas décadas, sem os métodos e a precipitação que marcaram a última reforma.

Não penso que se deva esperar a ab-rogação do Rito Romano reformado. Há conquistas ali permanentemente estabelecidas, entre as quais o amplo uso do vernáculo. Mas não se pode considerar intocável um Rito de apenas 40 anos, quando não se poupou um outro de 1500 anos! Seria até curioso assistir a certos bispos e padres rasgando as vestes diante de algumas primeiras correções do Rito de Paulo VI, defendendo seu patrimônio de uns poucos anos.

Anglicanos insatisfeitos com exigências para ordinariato canadense

Procrastinadas as Conversações sobre Ordinariato no Canadá

Anna Arco



Enquanto o Ordinariato para Inglaterra, Gales e Escócia faz progressos, o líder da TAC  adverte que ele pode vir a ser a primeira e única estrutura deste tipo para ex-anglicanos no mundo.


Na medida em que o Ordinariato de Nossa Senhora de Walsingham vem ganhando diáconos nas últimas semanas e continua a tomar forma, olhos atentos se deslocam para o outro lado do Atlântico. O decreto que estabelece um ordinariato pessoal para os Estados Unidos está para ser anunciado a qualquer momento, segundo rumores. As coisas parecem ir bem na implementação da Constituição Apostólica Anglicanorum Coetibus de 2009 direcionada aos anglo-católicos.

Mas nesta manhã soubemos que o líder da Comunhão Anglicana Tradicional [TAC - grupo de anglicanos sem relação com o anglicanismo oficial] desabafou e advertiu que a estrutura britânica pode muito bem ser o primeiro e último ordinariato, já que as negociações no Canadá se estancaram.

O arcebispo John Hepworth [foto] - um extravagante e articulado católico que se tornou anglicano e que lidera a TAC - escreveu uma carta ao bispo Dom Peter Elliot, um ex-anglicano que foi nomeado pelo Vaticano delegado para o ordinariato anglicano, em que ele [Hepworth] acusa o responsável do Vaticano para o ordinariato canadense de atrapalhar o processo. Ele disse que interromperia as conversações com a Igreja. E ainda acrescentou que o desenvolvimento no Canadá teria um efeito sobre o potencial estabelecimento de ordinariatos no mundo, inclusive na Austrália. A TAC é o maior grupo de igrejas "continuantes" [nome que se dá a grupos que romperam ou nunca tiveram relação com o anglicanismo oficial, embora se declarem anglicanos] anglo-católicas no mundo que romperam com a Comunhão Anglicana.

Escreveu: "Adverti-o em julho passado que o Ordinariato Inglês poderia muito bem ser o primeiro e o último. Aquela conclusão é agora mais certa."

A situação canadense, como nos Estados Unidos, é um tanto complicada. Não somente é uma sopa alfabética de diferentes acrônimos para várias igrejas "continuantes", mas há também um dissenso interno acerca da decisão de se aceitar o ordinariato.

Além disso, a Igreja decidiu adotar o processo que foi usado para o ordinariato na Grã-Bretanha, isto é, requerendo que os clérigos submetam seus dossiês para aprovação e que os fiéis comecem um jejum eucarístico enquanto recebem formação e que se reúnam para o culto com os católicos locais. Uma diferença entre a Grã-Bretanha e o Canadá (e os Estados Unidos) é que muitos dos grupos têm seus próprios edifícios, o que compreensivelmente torna a ideia de frequentar as paróquias católicas vizinhas menos atraente.

O arcebispo de Toronto, Dom Thomas Collins, que foi nomeado pelo Vaticano delegado para o ordinariato designou padres conselheiros que deveriam visitar as paróquias [anglicanas] neste mês. Antes que a carta do arcebispo Hepworth fosse tornada pública, a Igreja Católica Anglicana do Canadá, ramo da TAC, pediu que estas visitas fossem suspensas.

As principais queixas da TAC parecem ser a ideia de que estas paróquias anglicanas devessem ser fechadas durante o período que precede a recepção, que a formação do clero tenha sido considerada inadequada pela Congregação para a Doutrina da Fé e que a TAC deva ceder suas propriedades para o ordinariato:

O arcebispo Hepworth escreveu:

"Estes padres deveriam anunciar, em nome do Arcebispo Dom Collins, que as paróquias seriam fechadas, que os leigos e o clero frequentariam uma paróquia católica por quatro a seis meses, que eles não receberiam os sacramentos durante este tempo, que eles seriam catequizados adequadamente durante este tempo, uma vez que qualquer catequese do Catecismo da Igreja Católica dada pela Comunhão Anglicana Tradicional é inadequada porque somente católicos entendem o Catecismo,que os dossiês submetidos pelo clero da Comunhão Anglicana Tradicional revelam uma formação inadequada já que eles não frequentaram Faculdades Teológicas da Comunhão Anglicana e, portanto, aqueles que fossem selecionados pelo Ordinário e aprovados pela CDF deveriam frequentar um Seminário Católico por um tempo ainda indeterminado, ao final deste processo, novas paróquias para anglicanos do mesmo tipo das 'Anglican Use' nos Estados Unidos seriam erigidas, mas não necessariamente nas antigas igrejas da Comunhão Anglicana Tradicional, e que durante este processo a Comunhão Anglicana Tradicional (TAC) deveria ceder suas propriedades para o Ordinariato."

Dada a situação, há alguma especulação de que os grupos canadenses que ainda esperam formar o ordinariato, a despeito dos queixumes da TAC, possam ser incluídos no ordinariato americano. É pouco provável que as reclamações do arcebispo Hepworth venham a atrapalhar o progresso americano. O novo ordinariato não parece depender da boa vontade da TAC uma vez que está preparado para incluir as já existentes paróquias do Anglican Use [paróquias católicas no interior das dioceses que, tendo origem no anglicanismo, mantêm uma liturgia anglicana corrigida e adaptada] que já se beneficiaram da Provisão Pastoral [medida do então Papa João Paulo II para ex-anglicanos dos Estados Unidos], bem como grupos individuais de igrejas "continuantes".

Tradução: OBLATVS
 
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